UNA CONFORTANTE DESPEDIDA


Hechos 21:13-14  Entonces Pablo respondió: ¿Qué hacéis llorando y afligiéndome el corazón? porque yo no sólo estoy presto á ser atado, mas aun á morir en Jerusalem por el nombre del Señor Jesús. Y como no le pudimos persuadir, desistimos, diciendo: Hágase la voluntad del Señor.

Las despedidas no son gratas, pienso yo, para nadie. Tener que decir adiós, es muy difícil. Sobre todo si las personas en cuestión han compartido tiempo, confianza, fe, amor, buenos momentos. Todo eso hace más difícil la despedida. Más aun en los momentos complicados de dicha despedida, las razones Bíblicas podrán confortarnos y llenar nuestro corazón de tranquilidad y confianza. 

El Anunció repetitivo sobre la prisión de Pablo.

En Tiro, mientras el barco de carga realizaba las operaciones pertinentes antes de continuar el viaje. Por favor notemos la clase de servicio empleada por los apóstoles. Los apóstoles estuvieron siete días, y durante esa semana se encontraron algunos discípulos. Pero le alertaron diciendo “por el Espíritu que no subiese a Jerusalem”. (21:3)

Aquí podemos notar el compañerismo, que nunca debe faltar entre los que amamos al Señor Jesucristo… (21:5) la narración dice: que los acompañaron todos, (los hermanos), con su respectiva esposa e hijos, hasta afuera de la ciudad. Justamente hasta la ribera, Y ahí hicieron lo que sabia hacer. Orar a Dios. Éste equipo dual llamado compañerismo y oración, son un bálsamo divino y altamente confortante para las despedidas.

Días después llegaron a Cesarea, a la Casa de Felipe y sus hijas les fue dado de parte del Espíritu de Dios, el don de profecía, es decir podían predecir lo que pasaría en el futuro. (Se presupone que al hacer mención Lucas de éstas “doncellas”, es porque seguramente dieron otro aviso sobre el futuro del apóstol Pablo. Porque estuvieron “muchos días”. Ahí aparece Agabo, un profeta proveniente de Judea, observemos el (21:11) discurso que dá, una vez tomado el cinto de Pablo, y atándose pies y manos dijo: Esto dice el Espíritu Santo: Así atarán los Judíos en Jerusalem al varón cuyo es este cinto, y le entregarán en manos de los Gentiles.

La expresión así atarán y le entregarán Es totalmente afirmativa y totalmente profética. Quiero que notemos que el E.S. no le dio opciones a Pablo, fueron los que oyeron la profecía, lo que dijeron, -Pablo No vayas, pero el Espíritu quizo revelar lo que pasaría, porque en el Plan así estaba determinado.

Los oidores de la profecía se fueron con una idea totalmente equivocada sobre el anuncio. Pero ¿porque Pablo no escucho la propuesta de la Iglesia? La respuesta es simple, porque dicha proposición iría en contra de los planes de Dios, para él.

Al no persuadirlo dijimos: Hágase la voluntad del Señor. Ésta frase es muy significativa, porque éste era el proposito del Espíritu, que la Iglesia cediera su voluntad, a la soberana, absoluta y perfecta voluntad del Señor. No es lo que yo digo, lo que yo pienso, sino lo que Él Dice, lo que Él quiere. (Galatas 2:20) Nuestro “yo” esta totalmente fuera de su plan. 

Aprendamos

1.- Seremos confortados al mostrar nuestro compañerismo al momento de despedirnos, el estar unidos y acompañarle hasta donde nos sea posible dará un maravilloso consuelo para el que se va, como para el que se queda.

2.- Debemos orar por CON él, no solo Por él. Cuando se está por salir, no se sabe si volveremos a ver a nuestro hermano (a) Pero al orar a Dios pedimos sus cuidados y su bendición sobre él. 


3.- Dios sabe lo que hace, yo no. Y sus planes ¿Quien los conocerá? Sus pensamientos son insondables Salmo 92.5 ¡Cuán grandes son tus obras, oh Jehová! Muy profundos son tus pensamientos. Debemos dar lugar al propósito de Dios. 

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