SACRIFICANDO SIN SACRIFICARTE


Y halló en el templo á los que vendían bueyes, y ovejas, y palomas, y á los cambiadores sentados.
Y hecho un azote de cuerdas, echólos á todos del templo, y las ovejas, y los bueyes; y derramó los dineros de los cambiadores, y trastornó las mesas;
Y á los que vendían las palomas, dijo: Quitad de aquí esto, y no hagáis la casa de mi Padre casa de mercado.
Entonces se acordaron sus discípulos que está escrito: El celo de tu casa me comió. Juan 2:14-17

…Éste parece ser el anuncio de aquellos vendedores que estaban a las puertas del templo en el tiempo de Jesús. Para que traer desde lejos el animalito del sacrificio, si por algunas monedas se podían ahorrar la fatiga…

1.- El cómodo negocio de los que se enriquecen de la fe.
El el tiempo de Jesús, la adoración a Dios y el culto habían sido reducidos a un “prospero negocio”, donde evidentemente todos eran beneficiados, empezando por los vendedores de animales, quienes a cambio de dinero facilitaban los recursos para adorar a la hora de la hora. En el Templo estaban ofreciendo sus productos con el fin de facilitarle la tarea al adorador. 
Jesús sube a Jerusalem, y observa a: vendedores, y a los cambistas, sentados. 
Quiero que notemos la enorme comodidad que tiene los que viven de la fe. “sentados”, relajados, sin preocupaciones, porque el “negocio de la fe”, es de los más prosperados. Y si no, pregunten a los falsos profetas de la prosperidad, que hasta se mofan por tener, mansiones extravagantes, jets privados,  ropa de la más alta calidad, sets de televisión, y un largo etcétera. Éstos comerciantes de la fe, te venden todo, CDs, DvDs, La entrada a sus conciertos, conferencias, talleres, cursos, etc. Con el pretexto de: “Gastos de Recuperación” éstos mercaderes han hecho una fortuna. 
Pero ¿que los ha enriquecido? La falta de observancia que tiene el pueblo en cuanto a los mandamientos Bíblicos. En éste pasaje de la Biblia Jesús: 
a) “Hechó un azote de cuerdas, y echo a todos del templo”… Esto significa abiertamente que Jesús no está de acuerdo con ningún comerciante de la fe, porque la adoración a Dios no se debe mezclar con ninguna clase de comercio. El único que debe ser beneficiado con nuestra adoración es Dios. Escrito está: Isaias 42:8  Yo Jehová: este es mi nombre; y á otro no daré mi gloria, ni mi alabanza á esculturas.

2.- La venta de bueyes y ovejas (Sacrifique sin sacrificarse)

La adoración a Dios, tiene que ver íntimamente con sacrificio, ¿no es así? vasta con observar la vida de Abraham para comprender que Dios demanda de nosotros un completo y vasto sacrificio. 
Pero el éxito de los comerciantes en el templo, empieza cuando nosotros olvidamos éste principio y queremos que las cosas sean más cómodas, ¿puede usted imaginar la actitud de los comerciantes si Abraham hubiera echo a un lado éste principio?
- ¡Señor Abraham, lleve su leña, está al dos por uno, y si nos compra la leña, también le prestamos el asno, para que no se canse! -!Cuchillos, Cuchillos! de acero inoxidable, lleve sus cuchillos, y traemos encendedores de la mejor calidad para que encienda el fuego… ¡Sacrifique, sin sacrificarse!
Dios se agrada de nuestro sacrificio, no de nuestra comodidad. 

3.- La Casa de Dios, no debe ser un mercado, sino Casa de Oración.

La casa de Dios, casa de oración será llamada… Si los sacerdotes no actuaron, Jesús sí lo hizo. ¿Porque no actuaron los sacerdotes? Si ellos eran los responsables de velar que fuera cumplida la palabra de Dios entre el pueblo. 

Hoy en día, son los pastores los encargados de desempeñar la función sacerdotal, tal y como lo dice Esdras 7.10 Porque Esdras había preparado su corazón para inquirir la ley de Jehová, y para hacer y enseñar á Israel mandamientos y juicios.

Los Ministros Deben: 

1) Preparar su corazón, pera inquirir en la ley de Dios. Esto nos habla de un diligente Estudio en la Palabra de Dios. 2) Y para hacer, esto significa que debemos ser hacedores de la Palabra de Dios, debemos ejecutar sus mandamientos. De otra forma, ¿como podremos pasar al paso 3?, 3)Enseñar al pueblo los mandamientos de la ley de Dios. 

Dar a Dios nuestro mejor cordero, implica llevarlo desde la casa, haberlo cuidado, y entregarlo en el altar como una ofrenda dada al Señor con todo nuestro corazón. Para Adorar a Dios, debemos aprender que no importan los sacrificios, es para Dios y todo sacrificio vale la pena.  Las cosas que se le ofrecen a Dios nos tienen que costar. David fue a comprar un terreno para edificar un altar a Jehová, y no permitió que Ornán se lo regalara, porque las cosas que ofrecemos a Dios, nos tienen que costar.

1Cronicas 21:23-25  Entonces dijo David á Ornán: Dame este lugar de la era, en que edifique un altar á Jehová, y dámelo por su cabal precio, para que cese la plaga del pueblo.
Y Ornán respondió á David: Tómalo para ti, y haga mi señor el rey lo que bien le pareciere: y aun los bueyes daré para el holocausto, y los trillos para leña, y trigo para el presente: yo lo doy todo.
Entonces el rey David dijo á Ornán: No, sino que efectivamente la compraré por su justo precio: porque no tomaré para Jehová lo que es tuyo, ni sacrificaré holocausto que nada me cueste.

Esa es la actitud que Dios espera de nosotros, cueste lo que cueste, honrar a Dios, vamos a honrarlo, cueste lo que cueste acudir a la reunión vamos a acudir, cueste lo que cueste el cordero, demos a Dios el mejor. Porque él es digno de lo mejor.


Pastor: Iván Elí García Díaz

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